miércoles, 22 de mayo de 2013

La losa de la burocracia


Me encanta ver en la televisión los reportajes que se hacen de estudios de arquitectura (o ingeniería), donde el entrevistador/a hace un recorrido por las instalaciones y van saliendo maquetas, pantallas enormes con modelos en 3D, planos sobre las mesas, impresoras enormes, fotografías alucinantes en las paredes...


Eso es cierto, en nuestro estudio tenemos de todo eso y es lo que hace que queramos continuar en el ejercicio de nuestra profesión... pero lamentablemente no supone ni el 1% del trabajo diario.

¿A qué dedicamos el resto del tiempo entonces?


Pues lamentablemente y lejos de lo que enseñan en las escuelas de arquitectura, a pelearnos con la administración en todas sus manifestaciones. Por supuesto, no digo que no tenga que existir un control sobre las obras que se ejecutan, tanto desde el colegio profesional correspondiente como del ayuntamiento del municipio en donde se erija, pero todo tiene un límite y creo que en España es excesivo.

Cuando ya crees que has terminado un proyecto y está listo para subir a visar al Colegio de Arquitectos es cuando empieza tu éxodo hacia la desesperación. Es justo en ese momento de euforia por el trabajo terminado cuando llamas a tu cliente y le dices que procedes a visarlo, lo que no le llevará mucho tiempo y se podrá empezar a construir su inversión. Justo entonces las trabas empiezan a surgir, superponerse, yuxtaponerse, incordiarse, paralizarte y enfurecerte.

Otro problema derivado de las Comunidades Autónomas

Por supuesto, el proyecto lo hiciste en otra comunidad autónoma, que además tiene otras normas y otros procedimientos. Porque lo único que nos une a todos los españoles es que somos todos distintos y todos tenemos razón en nuestras demarcaciones y hay que tratar de maneras distintas a cada administración. Hay que tener claro que una vivienda en Guadalajara no es lo mismo que en Segovia (¡claro, como me atrevo a decir lo contrario!).

Pues sí, resulta que para definir una edificación frente al colegio de turno, hay 17 maneras distintas de hacerlo. Después de haber estudiado (estudiado sí) como subir a visar un proyecto en tu Comunidad Autónoma, resulta que tienes que volver a estudiar para hacerlo en otra. Tienes que hacerlo con procedimientos distintos, como dice el eslogan "porque yo lo valgo".

El visado del proyecto en el Colegio de Arquitectos

Por si fuera poco, encima las pegas que ponen los colegios de arquitectos no son de fondo y contenido, son sólo de forma. Nadie se va a parar a mirar si el dimensionado de los pilares metálicos cumplen a compresión  compuesta por fuerzas horizontales que no has contemplado y que pueden suponer un riesgo en la edificación, no nada de eso. En su lugar te piden que cumplimentes un formulario de compatibilidades profesionales, una hoja de encargo, una solicitud de visado por el cliente, otra de profesionalidad y uno que me hace mucha gracia que es el de viabilidad geométrica. Vamos a ver señores, he tenido en cuenta el Código Técnico de la Edificación, sus documentos básicos de seguridad estructural, accesibilidad, salubridad, seguridad de utilización, seguridad en caso de incendio, las normativas del los planes de ordenación, las ordenanzas del ayuntamiento, las normas subsidiarias... en los que aparecen todos estos aspectos y encima ¿tengo que decirles que geométricamente es correcto? pues si no lo es, apaga y vámonos.

Total, que del proyecto en sí, tenemos 30 planos y 80 hojas de la memoria y al final salen del orden de 500 páginas en total... morralla la mayoría. Nada que ver con la arquitectura, sólo con la asunción de responsabilidades por si algo sale mal, que quede bien clarito que el criminal es el arquitecto.

Además, tras subir los proyectos, dependiendo de las CCAA tendrás que hacerte un curso de especialización en cada una, comenzarán los requeridos/requerimientos/reparos de los colegios, que a veces me da que pensar si leen en profundidad los documentos que visas.

En un proyecto que hicimos en el 2011 teníamos en la fase de un proyecto básico una serie de requeridos, el primero de ellos ponía: "Aportar planos, no existe documentación gráfica adjunta", el segundo y tercer requerido eran acerca de que "no se qué tipo de morralla tenía que ir en anexos 2 no se visan" y el cuarto era simplemente alucinante: "En la cartela de los planos falta añadir la fecha del proyecto". Cuando leí esto pensé "váyanse todos a tomar por..."

La competitividad, no es sólo de los autónomos

La semana pasada subimos a visar un final de obra en el que se nos pedía que aportáramos, entre otros documentos, el certificado final de obra, el certificado de eficiencia energética, los ensayos de calidad y sus resultados, la apertura del centro de trabajo y el libro de órdenes. Muy diligentes, subimos según su procedimiento lo que se nos pedía. Al día siguiente nos mandaron un requerido diciendo que los aportáramos porque sólo estaba el primero. "Que raro", pensamos, vamos a llamar a ver que es lo que pasa. Tras ocho llamadas por fin conseguimos contactar con la persona que nos había mandado la subsanación y diciéndole que los archivos estaban adjuntos nos dijo: "Ah, pero ¿había más archivos adjuntos?" de nuevo pensé lo de antes para mi desesperación... "Pues sí, había mas, mírelo bien porque estar, lo que se dice estar, están", como las meigas. Y cuanto antes lo mire antes nos cobran la barbaridad que cuesta visarlo.

¿Y los ayuntamientos?

Pero la cosa no acaba ahí, porque ya puedes tener el proyecto perfectamente visado que todavía te toca ir al ayuntamiento, que te pondrán otros y estos no son de 17 maneras (una por autonomía) sino de más de 8.000 que son los municipios que hay en España. Y a volver a hacer la documentación, y a volver a pasarla por el colegio y otra vez al ayuntamiento.

Por cierto se me ha olvidado comentar que por hacer esto, que es lo que más tiempo te lleva, ni colegio ni ayuntamientos te pagan, sino que te cobran y cuanto más grande es la obra más te cobran. Ah, y si encima no estas colegiado en su delegación, los colegios te cobran más, imagino que por considerarte arquitecto extranjero, como es el caso del Colegio Oficial de Castilla la Mancha, a modo de chantaje porque no le veo otra explicación.

Conclusión

¿Os imagináis a Gustave Eiffel haciendo un certificado de viabilidad geométrica o una declaración responsable  para la Torre Eiffel de París? No imagino al ayuntamiento de París poniéndole pegas acerca del cumplimiento de las normativas urbanísticas aplicables o haciéndole cambiar la cartela de los planos. La arquitectura se hunde en este país y creo que tenemos que hacer algo para remediarlo. 

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