jueves, 5 de septiembre de 2013

Edificio fríe jaguar en Londres


El pasado día 3 de septiembre sucedió algo extraño en las calles de Londres. Un hombre aparcó su coche frente a un edificio conocido como el Walkie - Talkie, en la city londinense. Cuando fue a recogerlo descubrió que se encontraba derretido por fuera, fruto del reflejo solar del edificio anterior.

... pero, ¿cómo pudo pasar ésto?. Explicaré por qué sucedió.

El Sol es un poderoso generador de luz y calor y gracias a él existe la vida en la Tierra. Pero hay que tener cuidado en cómo dosificamos lo que nos proporciona.

El problema que nos trae hoy es cómo unos sencillos vidrios de un muro cortina en un edificio han frito literalmente a un coche. Mejor dicho, lo han asado, porque en ninguna noticia hablaban de aceite por ningún sitio. El problema viene porque las ventanas no están en el mismo plano a lo largo de la fachada. Ésta tiene un recorrido cóncavo desde su base hasta su coronación. Motivo por el cual, los rayos provenientes del Sol, no rebotan de manera uniforme, con el mismo ángulo sobre la fachada, haciendo que se concentren sobre un punto definido en el suelo, concretamente en la zona de aparcamiento de la calle de enfrente.

Veamos el origen del problema

Como muestro en el croquis de abajo, los rayos provenientes del sol nos llegan paralelos por ser un foco muy alejado en el espacio, lo cual no nos afecta si éstos inciden en nuestra piel o sobre cualquier superficie. Sin embargo, cuando rebotan sobre la superficie del Walki -Talkie éstos dejan de ser paralelos para convertirse en convergentes, multiplicando la radiación sobre el punto hacia el que convergen. Y lo mismo le sucede a la temperatura, fruto de esa sobrexposición a la radiación solar.



Así que sin quererlo, los diseñadores del sistema de la fachada (compañeros arquitectos) crearon sin querer una central termoeléctrica con un aporte solar no previsto. Exactamente lo mismo que en las centrales solares como ésta de Andalucía (estación Gemasolar).

El principio de funcionamiento lo podéis suponer: todos los cristales se orientan hacia un punto que consigue unas temperaturas extremas con las que podemos obtener energía eléctrica, ésta concretamente 19,9 MW

El papelón de los arquitectos

Ya veremos cómo salen de ésta. De momento las autoridades han impedido aparcar en la zona afectada por la intensa radiación, pero eso no puede quedarse de esa manera siempre. Hay que proponer una solución, como arquitecto yo propongo estas tres:

Primera: Se colocan elementos verticales sobre el muro cortina existente de manera que cuando haga sol y éste incida sobre la fachada, los rayos que rebotan lo hagan de manera perpendicular, consiguiendo que el lugar que alcancen reciba una radiación normal.


Segunda: Interponemos un elemento entre el edificio y el lugar afectado. Esto podría ser simplemente un cartel publicitario con materiales no reflectantes o una superficie convexa para conseguir el efecto opuesto. Mejor aún, un jardín vertical que recibirá luz solar por ambos lados. El objeto en sí tiene que estar colocado antes de la zona de afección o sufrirá el mismo resultado.


Tercera: Ya que el edificio está hecho y que el problema va a persistir, aprovechemos lo que de manera inconsciente se ha creado. Hagamos un receptor térmico y acumulemos la energía que seguro que a Londres no le vendrá nada mal. Aunque técnicamente es factible, dudo mucho que esto se llegue a hacer; impedimentos legales, medioambientales, de seguridad, políticos, ecológicos...


En cualquier caso, espero que haya sido una exposición clara. Si os animáis a proponer alguna otra, será bienvenida.

Pablo.

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