jueves, 31 de octubre de 2013

No veo la televisión. Parte 2.

La razón principal de que no vea la televisión es por los horarios que las dictaduras de las cadenas nos imponen. Pero no es ésta la única razón. El hecho es que un motivo añadido viene ganando fuerza en los últimos años: el contenido de calidad.

Puede que años y años de televisión me hayan hecho un cayo de contenidos ya vistos que impida que me sorprendan la mayoría de las cosas que emiten. O también puede que el contenido de calidad se haya hundido en los posos de la caja tonta.





La  verdad es que todo este resentimiento con las cadenas empezó hace unos días cuando me enteré de que el Excelentísimo hijo de la Pantoja, el Ilustre Paquirrín, había percibido por noventa minutos de entrevista la nada desdeñable cantidad de 150.000 euros.

España se va a la mierda a velocidades insospechadas. Y no son los políticos los únicos responsables de la decadencia de nuestro país. Los periodistas ostentan la capacidad para desviar la atención de la sociedad a su antojo, hacerla cambiar de opinión e incluso hacer sucumbir gobiernos.

¿Por qué se pagó a Paquirrín 150.000 euros por la entrevista?

Porque indudablemente el programa iba a percibir más por su emisión. La pregunta correcta no es esa, la que debemos hacernos como sociedad es la siguiente: ¿Cómo puede ser que esa entrevista diera la cantidad de dinero suficiente por publicidad como pagarle a Francisco Rivera?.

Otra respuesta sencilla: Por la cantidad de gente que vio la entrevista. De nuevo nos equivocamos al hacer la pregunta. Lo que de verdad deberíamos preguntarnos es: ¿Cómo es posible que a la gente le interese ver esa entrevista?, o ¿qué gana la gente viéndole?.

Lo que me lleva a pensar lo siguiente: La gente esta atontada y ve lo que le ponen porque no tiene criterio ni distingue lo bueno de lo malo. O bien las cadenas nos atontan porque les interesa y nos hace enfocar en lo que de verdad no interesa. O bien se dan las dos al mismo tiempo y estamos entrando en un ciclo en el que no se imparte educación porque no se tiene educación o no se tiene educación porque no se imparte educación. 

¿Cómo salimos de esta?, ¿Estamos tan atontados que no somos capaces de rebelarnos?, yo ya lo he hecho, ya no veo la televisión.

Si no leísteis la primera parte os la dejo aquí. No veo la televisión. Parte 1.

Comentad libremente lo que creáis.

Pablo.


7 comentarios:

  1. Tan gilipollas el entrevistado como el el entrevistador. No se que ve la gente en ese programa, no aporta nada.

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  2. Si la gente ve esos programas es porque no tienen nada mejor que hacer, una lástima.

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  3. No se que tiene de malo a mi me entretiene. Cuando llego a casa cansada lo pongo para evadirme y si gana dinero con ello pues me da igual.

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  4. Lo que entiendo es cómo no se ha creado ya una plataforma ciudadana que se una con firmas para exigir al menos un cambio de horarios y menos publicidad en la televisión rirvada. Si ya sé que son privadas, pero debería haber un reglamento, como para todo en esta vida...

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    1. Pues sí, son privadas pero de ellas depende casi el 100% de la sociedad. Así que como juegan un papel importante en ella deberían reglarse en base ciertas normas, aunque sólo fueran de conducta.

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  5. Para el último anónimo, si se han creado. Hay gente que trabaja defendiendo los derechos de los telespectadores. Yo trabajo en una de esas asociaciones. Telespectadores asociados de cataluña, www.taconline.net perdona pablo, no es publicidad, es por si os interesa! Gracias!

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    1. No hay ningún problema María. Me parece estupendo que lo compartas.

      Un saludo!

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