(des) Haciendo Arquitectura



martes, 19 de noviembre de 2013

¿Qué hace un arquitecto autónomo cuando no tiene encargos?

martes, noviembre 19, 2013 Publicado por Pablo Gonzalez , , , , , 3 comentarios
Hay dos situaciones que pueden hacer que un arquitecto autónomo no tenga encargos
profesionales, una de ellas ya la sabéis, tiempos de crisis motivados encima por la explosión de una burbuja inmobiliaria. Situación catastrófica para un arquitecto, más aún si es autónomo como nosotros.

Otra situación es acabar de empezar y no tener una cartera de clientes que continuamente estén solicitando tus servicios profesionales.

En cualquiera de ellas nos encontramos frente a largos períodos en los que no tenemos trabajo que sacar adelante. Pero no tenéis que caer en la desesperación, hay mucho trabajo por hacer y muchos ámbitos diferentes en los que podemos actuar.

Os contaré algunas ideas que podéis llevar a cabo para no estar parados mirando al infinito mientras el tiempo pasa sin que suene el teléfono.


1_No desesperes porque vales un montón

Esto primero valga como motivación personal antes de empezar a darte ideas acerca de cómo encaminar tu vida. La verdad es que tuviste que sacar una nota buenísima para acceder a la facultad de arquitectura, así que demostraste que valías. Te dejaste la piel estudiando un montón de asignaturas técnicas, de arte, de dibujo, de proyectos... que no eran fáciles precisamente.

¿Y ahora un puñado de políticos te van a convencer de que la cosa está muy mal?, una sarta de incompetentes, algunos incluso sin estudios, ¿te van a decir que no vales nada?, ¿que no hay futuro?, ¿que salgas fuera de tu país porque ellos no saben cómo hacer?. Son ellos los que no merecen estar ahí, y no tú en tu casa lamentándote.

Si durante toda tu vida has demostrado lo que vales, es hora de plantar cara y hacerlo de nuevo, esta vez con tu trabajo.

2_ Crea tu propio producto

Dicho lo anterior estarás de acuerdo conmigo en que cada vez que te matriculabas en alguna asignatura de diseño durante la carrera, tenías que pensar continuamente en cómo resolver el problema y al final lo hacías mediante algo que tú habías creado.

Si ya eres autónomo y has realizado cualquier encargo profesional seguro que has demostrado a tus clientes que eres capaz de resolver cualquier necesidad que tengan o cualquier incidencia en las direcciones de obra.

Así que además eres ingenioso/a. Has creado toda tu vida productos.

¿Has perdido la práctica?. De ninguna manera. Pues ahora es el momento de crearlo, o reciclar algo que ideaste en tus tiempos de estudio y hacerlo tuyo. Y lo más importante, de venderlo.

Sabes que eres capaz. Deja de mandar currículums a empresas que no te hacen ni caso, crea tu producto y mételo al mercado.

¿Y qué producto creo?. Esa es una buena pregunta. Tú, mejor que nadie, sabes lo que se te daba mejor en la facultad o en tu anterior trabajo. Probablemente es lo que más te gustaba hacer. Puede ser que se te diera bien hacer maquetas, o modelados en 3D, o eras un fantástico delineante, o te gustaba escribir, o dominabas las estructuras, o los proyectos, o la gestión de una obra...

Cualquiera de esas áreas de trabajo pueden derivar en otras que tienes que explorar. Busca lo que mejor sabes hacer y explótalo. Crea un producto que al mismo tiempo satisfaga una necesidad de alguien y te guste hacerlo.

3_ Crea tu propio trabajo 

La verdad es que en el momento en que te pongas a crear tu producto habrás comenzado tu propio trabajo sólo por el hecho de empezar. Serás tu jefe, tu empleado, tu telefonista, tu economista.

Pero cuidado, ten bien atado tu producto para poder venderlo. Incluso te animo a que lo registres en el Ministerio de Industria. Y nunca, jamás, te des de alta en el IAE o en la Seguridad Social sin antes haberte asegurado que puedes venderlo y que obtendrás beneficios con él. Si ya eras autónomo, date inmediatamente de baja de todo hasta que lo tengas terminado.

Lo primero eres tú, el Estado y los impuestos vienen después. 

4_ Vende tu producto

Lo más importante de todo este proceso es luego poder vender el producto que has creado. ¿Cómo vendemos nuestro producto?.

Aquí tienes que apuntar bien alto o no conseguirás venderlo. Vender un producto nuevo es como pescar, puedes estar horas con el anzuelo en el agua y que ningún pez pique, o si lo hace que sea sólo 1 de cada 200. Pues hay que buscar una embalse con 5.000 peces en lugar de una charca con 20.

Ese embalse es la red. Y hay muchas maneras de darse a conocer a través de internet. Utiliza las redes sociales, Twitter, Facebook, hazte un blog... Tienes que hacerte ver y sin duda ésta es la mejor manera.

5_ Edúcate y edúcales

No hace falta que te recuerde lo mucho que sabes, pero cuidado porque ésto es un arma de doble filo. Por una parte no puedes dejar pasar el tiempo sin reciclarte, sabes mucho pero tienes que actualizar tus conocimientos.

Una alternativa es apuntarse a cursos, que pueden ser online o asistenciales. Otra es hacer algún máster.

Pero un momento, ¡si nosotros ya sabemos un montón de un montón de disciplinas!. Pues no seas egoísta y comparte tus conocimientos. Seguro que hay mucha gente que quiere aprender CAD, o necesita ayuda con sus proyectos en la carrera, o no sabe de HTML, o necesita clases de dibujo técnico/matemáticas/física... Puedes enseñar y lo sabes, y hay gente que quiere recibir esos conocimientos y pagaría por ello.

6_ Haz concursos

He dejado ésta para el final. Todos sabemos la lotería que es hacer un concurso, ayer mismo os daba algunas directrices para ver si merecía la pena o no hacerlos.

Sin duda es una vía para estar atareado y aunque luego no seamos ganadores siempre tendremos un trabajo hecho y podremos mostrarlo a los demás. 

Si finalmente no ganaste, recicla las ideas del trabajo que invertiste en su momento y desarróllalas para hacer tu producto.

Conclusión

No te quedes parado nunca. En estos tiempos que estamos viviendo nadie te va a llamar por que sí. Haz ver a la sociedad que vales mucho, que tienes cosas que enseñar, productos o servicios que vender.

Hay mucho trabajo por hacer, problemas de la arquitectura que quedan por resolver. Ciudades enteras que remodelar, pueblos que rehabilitar, ideas por surgir. Y tú vas a intervenir en el futuro de esas actuaciones.

¿A qué esperas?. Tienes mucho que demostrar y éste es el momento de empezar.

Pablo.










3 comentarios:

  1. ¡Muchas gracias!, creo que todos llevamos un pequeño empresario dentro y también creo que podemos vivir del fruto de nuestro trabajo. Aunque cueste empezar.

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  2. muy buen artículo, además ya habeis demostrado de sobra lo que valeis... ánimo!!

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