jueves, 14 de noviembre de 2013

¿Qué puedo hacer si un cliente no me paga?

Muchos os habréis encontrado ante la tesitura de no recibir el dinero derivado de un servicio
prestado a un cliente, más aun en tiempos de crisis.

La verdad es que es una situación difícil de solucionar, puesto que está en la mano del cliente cumplir con lo acordado. Sin embargo sí que hay algunas sugerencias que os podemos adelantar para evitar este tipo de situaciones.




¿Cómo evitamos esta situación?


1_Lo mejor es prevenir


Ya lo dice el refranero, "es mejor prevenir que curar". Y además hay varias formas de hacerlo. Por una parte ya os hemos contado anteriormente la importancia de realizar un contrato, probablemente sea la mejor manera de curaros en salud frente a un posible impago. No tiene por qué ser complejo, tiene que estar claramente redactado para que el cliente vea cuáles son las responsabilidades de cada parte.

     - Si el cliente se niega a firmar ningún contrato, sospechad. No comencéis sin un documento que avale el esfuerzo que vais a realizar.

En caso de que el cliente no sea un particular podéis encargar también un informe comercial para comprobar su solvencia o su historial pasado. Por supuesto contrato mediante.

2_Seguimiento de los pagos

Si la fecha límite del pago de los servicios ya ha expirado y éstos no se han realizado tendremos que tomar ciertas determinaciones. En principio tendremos que ponernos en contacto con nuestro cliente vía correo electrónico o bien mediante llamada telefónica. En caso de esta última asegurándonos que hablamos con el cliente y no con un tercero.

Tendremos que informarle de la situación en la que se encuentra la cantidad adeudada. Hay que tener en cuenta que en ocasiones puede darse que haya existido un problema administrativo y no sea una cuestión de retención indebida de los pagos.




3_Informe de los trabajos realizados

Es conveniente realizar un informe de los trabajos realizados y enviarlo al deudor para recordarle las cantidades que debe en función de lo estipulado en el contrato, siempre y cuando los servicios ofrecidos hayan sido realizados como su suscribió el contrato.

4_Deja de trabajar para ese cliente

Si tu trabajo aún no se ha terminado y sin embargo se ha retrasado el pago de alguna de la fases que lo componen, deja de trabajar para él. Así el cliente se dará cuenta de que debe de cumplir con sus obligaciones antes de que tú puedas continuar con las tuyas. Este punto es muy importante, debe aparecer como una cláusula aparte en tu contrato.

5_No ahogues a tu cliente

Es posible que por alguna razón esporádica tu cliente se halle ante una situación inesperada y por eso no ha podido hacer frente a los pagos. Lo más probable es que cuando la haya superado pueda pagarte. Si agobias con llamadas, correos o reuniones es posible que encima no recibas nunca lo que te debe y no concluyas tus trabajos, dale un voto de confianza.

6_Mejor reunirte

Si tu cliente no atiende a llamadas y no contesta los correos electrónicos lo mejor es que le envíes un correo certificado, con orden de reenvío, ya sea firmado como recibido o rechazado, en cuyo caso tendrás una contestación fehaciente de sus intenciones.

No obstante lo mejor es un cara a cara con tu cliente. Así no puede escaparse. No es cuestión de ponerle entre las cuerdas, él sabe perfectamente que está incumpliendo las condiciones, pero así verás las verdaderas maneras de actuar de éste. Se firme pero nunca violento, mantén tus ideas claras, no te dejes comer terreno pero escucha a tu cliente. Si no te paga es por una razón en particular, atiende a lo que tenga que contarte.

7_"Servicio Longo"

En ocasiones tus clientes utilizarán de escusa, que no les pagan, que esperan a recibir un dinero de otra cosa que nada tiene que ver contigo, que este último trimestre han facturado menos de lo esperado... 

Si el impago se convierte en algo habitual la manera de contrarrestarlo es imponer unos recargos, es decir, unos intereses semanales de demora (incluyéndolos también el el contrato).

8_La vía judicial siempre en última instancia

Puede ser que ninguna de las anteriores haya funcionado. No te quedará otra salida que la vía judicial si quieres cobrar lo que se te debe. Ponte en contacto con un abogado y que éste te ayude a resolver el contrato a través de los tribunales de justicia.

Lamentablemente llegar a este punto solo ralentizará aún más el pago y supondrá unos gastos adicionales con los que no contabas.


Conclusión: lo mejor es cubrirte las espaldas siempre, hay formas jurídicas para ello. Si no es así, da un voto de confianza a tu cliente, puede haber sido un error o un problema pasajero. Se firme y no te dejes comer el terreno. Llegado el momento se igual de contundente que la tozudez y falta de respeto de tu cliente.

¿Qué más aconsejaríais en un caso como éste?.

Pablo.



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