lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Muchos pequeños o pocos muy grandes?



Hace muchos años alguien me hizo una pregunta muy parecida. Quien me lo preguntaba era profesor de filosofía en un colegio, la pregunta que me hizo fue exactamente ésta:

¿Es mejor saber poco acerca de muchas cosas o mucho de una sola cosa?

Como era filósofo, intenté responderle en los mismos términos porque ya sabía que respondiera lo que le respondiera me iba a equivocar, como siempre que te hacen una pregunta filosófica.

Le dije que por mucho que lo intentaras nunca serías quien más supieras de una sola cosa y que además ésto era incompatible con no saber nada acerca de otros temas. 

Como no se esperaba que le respondiera eso (por la cara que me puso) me dijo que de nuevo me equivocaba, que la respuesta acertada era saber mucho acerca de muchos temas, lo cual no estaba entre las dos posibilidades que me había planteado. Asombrado, lo primero que noté es que le cambió la cara, como diciendo - te pillé -. 

Sin embargo, hoy me hago la misma pregunta, pero acerca del mundo empresarial, más concretamente con el mundo de la arquitectura.

Ejemplo con la arquitectura

Suponiendo que los honorarios de cualquier elección fueran los mismos para un año de trabajo. ¿Qué sería mejor?, ¿hacer 10 viviendas unifamiliares o un sólo edificio de oficinas?, ¿muchos pequeños o pocos muy grandes?

Hoy la respuesta es sencilla, hay que hacer ambas. Con los tiempos que vivimos es muy raro que se den ambos supuestos y te veas obligado a decidir.

Pero, y cuando la cosa vaya mejor, ¿qué escogeríais?

Si tuviera que decidir si hacer 10 viviendas distintas o 1 edificio de oficinas, probablemente me quedaría con las viviendas y lo explicaré con un ejemplo.

Teniendo en cuenta que el supuesto de las viviendas son 10 encargos distintos y que cada uno tiene una posibilidad de salirte, es algo con lo que hay que contar.

También hay que contar con la posibilidad de que salga el edificio de oficinas, pero puede no hacerlo.

Es decir, si hiciéramos las viviendas podrían salir 6 de las 10 en todo el año, en el caso contrario podrías hacer un enorme edificio o no facturar nada durante 12 meses seguidos.

Es la misma razón que vender bolígrafos de plástico siempre saldrá más rentable a corto plazo que vender plumas estilográficas bañadas en oro.

Por supuesto, tendiendo al infinito los dos resultados serían iguales, pero hay que contar que nuestras vidas no lo hacen, así que hay que ajustar como autónomos, el tiempo que tenemos y cómo queremos dedicarlo.

¿qué habríais escogido vosotros?

Pablo.



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