miércoles, 12 de marzo de 2014

¡Peligro!, usar traductores de texto puede traerte problemas.

Hay ocasiones en las que tenemos que comunicarnos en otros idiomas, muchas de ellas por escrito. Más aun hoy en día cuando por cuestiones profesionales tenemos que entendernos con proveedores, clientes, prestadores de servicios... que no hablan castellano y sin embargo les necesitamos tanto como ellos a nosotros.

Pero no tiene porque ser por cuestiones laborales, puedes entablar conversación (escrita) con alguien por un determinado motivo (familiar, amistad...) y no tienes porque saber su idioma. ¿Qué solemos hacer cuando eso pasa y tenemos que escribir en su idioma a nuestro destinatario?, pues lo más recurrente es utilizar algún traductor de texto que podemos encontrar por la web. Pero cuidado, rara vez se traduce exactamente lo que realmente se quiere decir.


Siempre he tenido la teoría de que si cuando algo se proyecta hasta el infinito y el resultado es ridículo, absurdo o desproporcionado no es bueno ni siquiera a corto plazo. Por ello hoy os traigo un ejemplo que por otra parte tiene su gracia por los resultados que da.

En principio, si los traductores hicieran bien su trabajo, podríamos traducir un texto en español a otro idioma cualquiera, luego a otro y a otro hasta el infinito, que cuando volviéramos a traducirlo al castellano se volvería a obtener el mismo texto. Bien, pues esto no es así, precisamente por los fallos propios de los sistemas de traducción.

El caso práctico

Supongamos que estamos haciendo un proyecto de rehabilitación de un local comercial y tenemos que mandar un correo al cliente que es alemán y que no entiende ni papa de castellano.

Ahora cojamos una frase al azar del contenido del correo, por ejemplo:

"Nos gustaría saber cuántos ordenadores se van a necesitar para calcular la potencia máxima de todos los equipos e incorporarlo al proyecto de instalaciones".
Ahora vamos a traducirla al alemán para que nuestro cliente entienda lo que queremos transmitirle con ese mensaje, el texto quedaría así:

"Wir würden gerne wissen, wie viele Computer benötigt werden, um die maximale Leistung aller Geräte berechnen und integrieren die vorgeschlagenen Einrichtungen werden".

Estupendo, tiene una pinta fabulosa. Pero la cosa se complica, nuestro cliente tiene una tía griega que es la que en realidad está poniendo el dinero y tiene que darle explicaciones en cada paso que da para comprobar cómo se lo está gastando su sobrino. Así que éste, que no tiene ni idea de griego (no ve a su tía desde hace 30 años) le da de nuevo al traductor con el contenido ya traducido.

La cosa entonces se queda de esta manera:

"Θα θέλαμε να γνωρίζουμε πόσοι υπολογιστές είναι αναγκαία για τον υπολογισμό της μέγιστης ισχύος όλων των συσκευών και να ενσωματώσει τις προτεινόμενες εγκαταστάσεις".

La tía de nuestro cliente lo primero que hace es esbozar una sonrisa al ver que su sobrino lo intenta pero no lo consigue. No obstante, ella que es muy inteligente da por bueno el mensaje aunque lo entiende con dificultad. Pero hay otro problema y es que ella a su vez a pedido el crédito a un banco turco donde tiene una cuenta abierta desde que sus padres emigraron, hará ya 70 años.

Como los turcos son muy suyos le piden que por favor le mande todo el seguimiento del proyecto para la concesión del crédito en su idioma porque al fin y al cabo, sin su dinero no puede seguir adelante con el proyecto.

Muy diligente, traduce de nuevo el mensaje al turco de tal forma que su contenido se queda así:

"Biz tüm aygıtların maksimum gücünü hesaplayalım ve önerilen tesisleri dahil etmek gereken kaç bilgisayar öğrenmek istiyorum".

 Cuando el director turco de la sucursal recibe el mensaje no entiende ya nada y entonces se pone en contacto directamente con el arquitecto mandándole otro correo en el que dice:

"Estimado arquitecto, estamos intentando descifrar el contenido del correo para poder hacer el seguimiento del crédito que vamos a conceder a la Sra X, griega de origen y a su sobrino, el Sr. X, alemán. rogamos por favor nos los escriba en un lenguaje que podamos interpretar correctamente, le adjuntamos el contenido en castellano que usted mandó a su cliente [...],

"Calculamos máximamente de todos los dispositivos potentes, incluyendo la instalación ordenada propuesta y nos gustaría saber cuántos equipos que necesita para"

Ahora el que no puede parar de retorcerse de risa es un servidor, que además no entiende cómo le ha llegado este mensaje indescifrable. Y todo por no haber comprobado el contenido antes ni la cadena, que encima lo pervirtió más.

Así que ya sabéis, cuidado con los traductores porque pueden jugaros una mala pasada. Es algo que todavía tiene que pulirse mucho.

¿Te ha pasado a ti alguna vez?

Pablo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Opina libremente. Añade aquí tu comentario.

Seguro que también te interesa

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...