lunes, 14 de julio de 2014

10 consejos para trabajar o no desde casa.

Hace unas semanas escribí una entrada sobre las vicisitudes del (arquitecto) autónomo, sobre cómo nos ve la gente desde fuera, y por qué no decirlo, el desconocimiento de nuestra situación y nuestro estilo de vida. Esta es:

Ficción: lo que la gente imagina...
La mala fama del autónomo

Bien, pues como es una historia que jamás tendrá final, porque la mayoría de los trabajadores por cuenta ajena no conciben este tipo de vida, el otro día me soltaron aquello de:

- que suerte que puedes trabajar desde casa eh, que no tienes horario y haces lo que quieres...

Evidentemente no era una amistad mía, porque si lo hubiera sido le habría respondido con un improperio…

La cosa es que traté de explicarle las ventajas y desventajas que el poder trabajar desde casa tiene y que no es oro todo lo que reluce, y estas fueron:


1. Para trabajar en casa hay que valer.
No todo el mundo vale para esto, para empezar hay que ser muy organizado, y eso de que no hay horarios es mentira. Personalmente creo que si no te impones horarios estas perdido, y caerás en la dinámica de levantarte a las mil y desperdiciar el día.

Hay que tener mucha fuerza de voluntad, si te dejas, si no te impones horarios y metas te abandonarás.

2. Serás un incomprendido.
Pues sí, la gente cuando escucha que trabajas desde casa inmediatamente te imagina en pijama, con la TV puesta y dando paseos a la nevera. El pensamiento general es que si trabajas en casa te dedicas a “tus cosas”, y ninguna de ellas es trabajo.

3. Dificultad para desconectar.
Realidad: lo que sucede en realidad...
Si pasas todo el día bajo el mismo techo, para trabajar y para vivir, en mi caso puedo decir que me produce cierto grado de locura, al final cuando ya no estás en tu horario de trabajo sigues trabajando.

4. Adicción al trabajo.
Es consecuencia directa de la anterior. Si no eres capaz de desconectar, de parar de trabajar y dedicarte a tu vida no laboral…lo siento pero eres un adicto.

Recuerda: trabajar para vivir, no vivir para trabajar…

5. Introversión ante el mundo laboral.
Aunque trabajes desde casa no tienes que entrar en la dinámica de no seguir moviéndote para buscar trabajo, debes salir y hacer gestiones fuera, buscar clientes, visitas, etc… si te acomodas y te haces perezoso para salir de tu “casa-oficina-bunker” llegará el momento en que te descolgarás de mundo real.

Esta razón lleva inevitablemente a la siguiente:

6. Estancamiento.
Si como te digo te acomodas a quedarte en tu mundo, sin darte cuenta, se implantará en ti una sensación de estancamiento.

Si no tratas de seguir progresando, avanzando te estancarás, y entonces esta dinámica se convierte en la pescadilla que se muerde la cola: si no te mueves no progresas y como no tienes la sensación de progresar, no te esfuerzas en ello.

Estas razones anteriores son las que considero psicológicas, ahora os expongo otras digamos más físicas o tangibles:

7. El espacio de trabajo.
Creo que es importante que se busque un rincón en casa donde instalar un puesto de trabajo, aunque sea mínimo, que no lo desarrolles en la mesa donde comes o donde te relajas en tu vida personal.
Incurrirás entonces en el punto 3, y dificultará la posibilidad de desconectar.

8. Aumento de gastos de la casa.
Cuando trabajas en una oficina tienes los gastos de la oficina, si trabajas en casa esos gastos revertirán en tu vivienda.

Debes contar con que aumentará el consumo de electricidad y agua principalmente, y si vienes de trabajar en oficina seguro que allí no eras consciente del pago de consumibles: papel, tintas, mantenimiento de equipos, etc…ahora serás tú quien asumirá esos gastos.

Cuando te das de alta en el IAE como autónomo debes declarar unos m2 donde desarrollarás tu actividad profesional, y como tal podrás desgravarte parte de los gastos de ese lugar.

9. Ahorro.
Al igual que aumenta el gasto en ciertos conceptos, también ahorras en otros.

Lo primero es evidente, no gastas en oficina, pero además lo días que no sales no gastan en desplazamientos y como estás en tu casa también puedes hacer las comidas en ella.

10. Más que una razón una conclusión/consejo.
Mi consejo, derivado completamente de la experiencia, es que si podéis busquéis un sitio donde trabajar que sea distinto a vuestra casa, podría daros muchas razones, pero os acabo de dar las 9 más importantes que se me ocurren.

No es necesario alquilarse una oficina entera, es más, si vuestros medios empiezan y acaban en vosotros, es una locura por el tema de gastos.

Hoy en día cabe la posibilidad de alquilar únicamente un puesto de trabajo en alguna oficina compartida y existe la modalidad de alquilar un pequeño despacho en un local de despachos profesionales, donde además seguro que hay sala de reuniones para recibir a clientes.

Y poco más os puedo decir, solo que si no podéis evitar trabajar desde casa hagáis caso a las primeras razones, porque la cabeza es el mayor obstáculo a vencer.


Ricky.


2 comentarios:

  1. Pues estoy bastante de acuerdo, organizarse es la clave, creo yo.

    Me surge una duda, verás. Yo he estado colaborando en estudios y tal como falso autónomo y ahora llevo un tiempo trabajando en casa totalmente por mi cuenta. En el IAE no puse nada del local de la actividad, no sé si debería hacer una modificación de datos y comunicar el % de vivienda afecto a la actividad. Tengo dos habitaciones para trabajo, despacho y almacén, yo creo que el 50% (o más) de gastos de luz y teléfono se lo lleva mi actividad. No recibo a clientes aquí, es una oficina particular.

    Si sabes algo del tema te agradecería mucho tu ayuda.

    Un saludo.

    María

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    Respuestas
    1. Hola María, lo primero gracias por comentar, vamos al lío...

      Decirte que en este tema "hecha la ley, hecha la trampa". He hablado en alguna ocasión con un asesor y me ha contado que para poder deducirte de manera totalmente legal los gastos se deberían tener incluso contadores de la luz por separado, evidentemente eso es un despropósito, partiendo de la base de que la compañía no te lo concede...

      Otra puntualización que hacerte es respecto a la oficina en casa. No se si eres de Madrid, pero en las NNUU del 97 se establece que para despacho profesional en vivienda sólo se pueden destinar el 33% de los m2 de la vivienda. Para poder deducirlo también tendrías que tener licencia concedida de despacho profesional...

      Que hace la mayoría? Pues en el IAE se suelen poner unos m2, que muy raro que no lo tengas tú, supongo que por defecto contarán los de tu dirección fiscal, y se deducen un % de los gastos. Cuánto? eso ya cada uno, pero una cifra a la que agarrarse serían los mencionados 33%.

      Gracias de nuevo, un saludo.

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