viernes, 12 de septiembre de 2014

Los tres indicios de ilegalidad de los nuevos parquímetros de Madrid

El parquímetro, esa herramienta del infierno que hace insufrible acercarse a las ciudades y que además es ineludible para los que no residimos en la zona a la que queremos llegar y que supone unos jugosísimos ingresos para el ayuntamiento. No puedo dejar escapar la oportunidad de hablar de ellos en el blog. Entre otras cosas porque me parecen una indecencia, una tortura y un robo manifiesto protegido por el infranqueable escudo de la administración.

No me queda otra que arremeter con todas mis fuerzas ante esta situación, pero con criterios fundados. Para mí los parquímetros son ilegales y lo voy a tratar de explicar:




Los tres indicios de ilegalidad en los parquímetros de Madrid


1. Doble imposición


Cuando una persona decide comprarse un vehículo éste está gravado por tres impuestos diferentes, el Impuesto de Matriculación, el IVA y el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica.

1. El impuesto de matriculación se pagará en función del tipo de vehículo y de las emisiones de CO2 que emita al ambiente. Se abonará directamente al ayuntamiento, una vez pagado se recibirá la matrícula. 

2. El IVA dependerá exclusivamente del valor total del vehículo y será con carácter general del 21% aunque existen algunas excepciones, adjunto la tabla para que podáis comprobar cuáles son:




Los dos impuestos anteriores son puntuales y se abonarán con la compra del vehículo, sin embargo hay uno que tendremos que abonar anualmente y cuyo recibo tendremos que lleva en el vehículo para poder justificar su pago en caso de que la Guardia Civil de Tráfico nos lo solicite: el impuesto de circulación o impuesto de vehículos de tracción mecánica.

3. El Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica. Éste impuesto lo emite el ayuntamiento donde hayamos matriculado el vehículo quien se encargará de recaudarlo. La cantidad a abonar la puede modificar a su antojo el ayuntamiento con un índice que varía entre 0,25 y 2 en función de las siguientes cantidades:




No he podido encontrar por ninguna parte cuál es el destino de esos ingresos por parte de los ayuntamientos. Si se busca en las propias páginas de los ayuntamientos el destino de los ingresos de este impuesto no se encontrará nada, sólo se encontrará quién lo tiene que pagar, cuánto tiene que pagar y cómo tiene que hacerlo, sin más explicaciones.  Entendiendo que es un impuesto que sólo deben abonar los propietarios de vehículos con motor éstos (imagino) serán destinados al mantenimiento de las vías, al sueldo de los guardias civiles, a los miembros de la DGT, al mantenimiento de sistemas de control en carreteras (cámaras, radares...) y todo lo que tenga que ver con lo que el vehículo vaya a necesitar, como por ejemplo las plazas de aparcamiento (si es que consideramos que hay que pagar por esto, que ya lo dudo).

Ahora introduciré el concepto de la doble imposición contemplada en la Constitución:

En general, y atendiendo a los principios básicos establecidos por la Constitución y por la Ley General Tributaria, el sistema fiscal español no permite que se cargue impuestos sobre impuestos, de modo que un sólo hecho imponible lleva aparejado un sólo tributo.

Creo que habla por sí mismo. Si ya abonamos los propietarios de vehículos con motor un impuesto que nos permite realizar desplazamientos y estacionamientos dentro del marco de la legalidad ¿por qué tenemos que volver a pagar por servicios que ya hemos pagado?


2. Apropiación indebida 


Lo explicaré con un ejemplo fruto de mi experiencia personal. La semana pasada tuve que aparcar en una plaza de residentes (zona verde) para hacer una gestión rápida. No sabía cuánto tiempo me iba a llevar, probablemente menos de media hora. Como no tenía más que una moneda de 50 céntimos decidí echarla y ver hasta cuánto me daba: 50 minutos. - Estupendo- pensé, dentro de lo malo, si no consumes todo el tiempo puedes usar la "bolsa de dinero virtual" que te haya sobrado. O al menos eso me habían dicho. Cuando vuelva le digo que ya me voy y así lo que sobre me vale para la próxima vez.

Error, la cosa no funciona así. En ningún sitio encontré como cancelar el tiempo que me había sobrado tras sólo 10 minutos de estacionamiento. Afortunadamente una empleada del estacionamiento regulado pasaba por allí y le pregunté que cómo podía hacerlo. Me respondió que eso lo tengo que prever antes, que se puede meter todo el dinero que se quiera en la máquina y decir cuánto vas a usar, pero que si no se lo has dicho a la máquina no te lo va a devolver.

Muy bien, así que había consumido 10 céntimos pero en realidad el ilustrísimo ayuntamiento de Madrid se había ingresado 50. Todos ilegales según el primer punto que comentaba, pero aunque se pudieran justificar, 40 de ellos nunca podré recuperarlos. ¡Esto sí que es un negocio!. Además esto que me pasó a mi le pasará a cualquiera: ni todos somos videntes para saber cuánto tiempo exacto vamos a estar ni todos llevamos el dinero justo para ello. Y esto sucede decenas de miles de veces cada día con enormes excedentes de ingresos injustificables.

Ahora invocaré el artículo 31 de la Constitución. Éste tiene seis principios generales para el gravamen de impuestos, el tercero dice lo siguiente:

"El tercero de los principios es el de no confiscación. Señala el artículo 31 de la CE que la contribución de los ciudadanos se realizará a través de un "sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio".
 La progresividad, como se ha expuesto anteriormente, es una técnica impositiva que va más allá de ser criterio recaudatorio y tiene como finalidad la consecución de otros fines como puede ser la distribución de la renta u otros previstos en el artículo 40 de la CE. Pero como señala el propio artículo 31 de la CE el límite de la progresividad está en que el impuesto no tenga carácter confiscatorio."

Muy bien, así que no se puede recaudar con carácter confiscatorio. El hecho de que el parquímetro exista ya lo es en sí mismo pero que encima recauden hasta un 400% más cada vez que se echa dinero a la máquina del infierno lo es aún más. ¿Cómo exijo que se me devuelva ese dinero?, la verdad es que todos sabemos que no lo devuelven... pero un momento, ¿no se supone que la administración no puede hacer negocio con el dinero de los ciudadanos?, entonces ¿a dónde va ese dinero?, ¿cómo se justifica?.


3. Falsedad documental.


Continuaré con lo que me pasó la semana pasada. Me habían informado que después de un cierto tiempo y dependiendo del tipo de plaza y del lugar de la ciudad no sólo hay que volver a echar dinero, si no que además había que cambiar el vehículo de "zona". Aprovechando que la empleada seguía por allí me acerqué y le volví a preguntar. ¿Hasta donde llega una zona?, ¿donde puedo comprobarlo?, ¿cómo se que he cambiado de zona?.

La respuesta me dejó estupefacto: - No están puestos los carteles ni los números en los parquímetros pero le digo yo que la zona nueva es 4 calles más allá -. ¿De verdad?, ¿me está diciendo que no hay manera de saber dónde empieza y acaba una zona?, ¿Y cómo podemos saberlo los demás?.

Menos mal que apenas estuve 10 minutos, si no me habrían puesto una buena multa (aún habiéndolo cambiado de calle) y que tuve la suerte de haber hablado con esa trabajadora... si no ahora estaría bastante más enfadado de lo que ya estoy y mi lenguaje no sería en éstos términos.

El hecho de que no esté indicado de ninguna manera, que no haya un mísero plano donde te diga cuándo, cómo, dónde y cuánto es un hecho claro de falsedad documental. Podría ser un delito menor, pero si ha sido pensado así con algún motivo "extra" recaudatorio a través de multas de ciudadanos desinformados sería encima prevaricación.


No tengo más que añadir, ni tengo más que pagar. De verdad que me dan ganas de no volver a hacerlo nunca, ya veremos... tiempo al tiempo.

Pablo.



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