lunes, 29 de diciembre de 2014

Subidas y bajadas (de trabajo).

Subidas y bajadas.
En una profesión como la nuestra, y más si eres autónomo es inevitable que el volumen de trabajo se vea sometido a subidas y bajadas, un mes tienes un pico y no das a basto y al siguiente estas casi de brazos cruzados.

Desde mi experiencia personal hay dos periodos en el año en los que este factor puede observarse perfectamente, coincide con los periodos vacacionales, en verano y en navidad. Ya sea porque la gente está pensando en las vacaciones y a ellas dedica el efectivo que tiene o porque simplemente el cerebro se pone en OFF, el caso es que los encargos, solicitudes de presupuestos, etc se paran.



En el fondo es comprensible, pero para las profesiones que dependen directamente de que haya un movimiento sostenido en el mercado de trabajo es bastante dañino y porque no decirlo, a veces desesperante.

Voy a poner un ejemplo y me voy a remontar a hace un año.

Navidades de 2013-2014, llegó diciembre y como es normal todo comenzó a ir a un ritmo más lento, las cosas que estaban en marcha de repente dejaron de correr tanta prisa, y si en un mes te pedían varios presupuestos o te hacían consultas sobre algún local pues paró de golpe.

El caso es que pasaron las navidades y nos plantamos en la cuesta de enero, nunca mejor dicho, porque la tendencia fue la misma, parón total, no se movía nada el tema, simplemente acabar las cosas que se habían quedado pendientes de antes de final de año y ya. Acaba enero, nos plantamos en febrero y sigue la misma tendencia aunque poco a poco parece que empieza la cosa a despertar; bien, pues no fue hasta mediados-finales de febrero que parece que la cosa despegó de nuevo y se fue retomando un ritmo normal como el del año anterior.

Y hasta que arranca el tema de nuevo y no hace más que pasar el tiempo y la cosa no se mueve, pero los gastos siguen siendo los mismos, y siguen pasando las horas de oficina en que estás de brazos cruzados te llega la desesperación.

A mí personalmente este tema me come, me comen las horas en las que estoy delante del PC repasando cosas pero sin producir nada nuevo porque es que no tienes nada entre manos!!!. Se me va la cabeza y empiezo a no ver el final de la situación, de si la tendencia durará más de lo normal o arrancará el trabajo de nuevo. Pero en el fondo y aunque no lo parezca por mis palabras trato de ser positivo y no alimentar los pensamientos negativos porque es la pescadilla que se muerde la cola. Como estás negativo te hundes más en el pozo, y como sigues pensando cosas negativas retroalimentas esa situación.

¿Qué hago entonces?

Pues aunque soy una persona ordenada, en esas situaciones de parón trato de poner orden en el montón de las cosas que siempre digo: “cuando tenga un rato lo ordeno”. Ordeno papeles, el servidor, escaneo cosas para archivarlas…

Otra cosa que me parece muy útil es que busco y actualizo normativas por si hubieran sido derogadas o actualizadas, que pasa mucho, y cuando estás hasta arriba no te paras a pensarlo porque no sacas tiempo. Esto es fundamental, y aunque es en los parones de trabajo cuando trato de poner más empeño en ello reconozco que hay que hacerlo continuamente, porque crees que lo sabes y que lo estás haciendo todo correcto en cuanto a normativas y de repente te puede saltar algún asunto porque no estas actualizado.

Así que este año al llegar diciembre se ha empezado a repetir la misma historia. Reconozco que el año pasado fue mucho más serio el parón. Tengo que dar gracias a que este año hay un encargo bastante importante que empezó a finales pero cuya obra no arranca hasta enero, por lo que aunque a las malas solo hubiera eso me mantendría ocupado, sobre todo la mente que es lo que peor jugadas te gasta.

Otro dato que quiero añadir, más por curiosidad que por otra cosa, es referente al tema de los presupuestos que pide la gente a finales de año. No sé si es porque se lo gastan todo en navidades pero muchos de los presupuestos que se piden a final de año se quedan en eso, en presupuestos.
Vale, es imposible tener una efectividad del 100% de los presupuestos que se dan, ojalá…pero sí que noto que los que se piden hacia finales de año es más fácil que caigan en saco roto. ¿Vosotros sabéis el por qué? Yo ni idea…

Por último me voy a permitir hacer un pequeño balance de lo que ha sido este año que termina.
Como he contado al principio el año empezó perezoso y un poco desesperante, pero luego ha ido cogiendo ritmo y en general ha sido muy intenso, en cuanto a volumen de trabajo y algunos líos que ha costado mucho resolver.

Allá por el mes de julio escribía la siguiente entrada:


La verdad es que mediados de año fue un pico muy importante de trabajo en cuanto a volumen, de hecho las vacaciones de verano me las pasé con el teléfono en la mano resolviendo temas incluso tirado en la playa, si de esa no me echaron de casa…

Pero como hay que ser positivo y de todo se aprende diré que este año aunque intenso considero que ha sido el de mi consagración en el tema al que me dedico ahora.

He ampliado muchísimo mis conocimientos en el tema de normativas específicas para ciertos establecimientos, las que ya conocía las conozco aún mejor, mi trato con los clientes ha mejorado, sobre todo a la hora de la captación.

Finalmente el tema contactos, no solo he mantenido el contacto con ciertos que clientes que han seguido contando conmigo, sino que he hecho muchos nuevos e incluso he conseguido que me busquen y llamen a mi puerta para hacerme consultas y encargos porque alguien le ha dicho que conoce que sabe que le dijeron que yo sabía del tema.

Para mí esto último NO TIENE PRECIO.

El año que viene os prometo más y mejor contenido para el blog, gracias por leerme.

Felices Fiestas a todos!!!


Ricky.


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