viernes, 12 de junio de 2015

La importancia de llevar un calendario con hitos de los proyectos.

Lo que iba a ser una entrada sobre lo que reza el título, se ha convertido en una entrada sobre romper relaciones con un cliente, os cuento el caso un poco por encima.

Hace más de un año ya, un cliente pidió un proyecto disparatado, no daré pistas, pero si diré que consistía en hacer una planta más en un edificio de Madrid, por supuesto catalogado.

El caso es que se han presentado y presentado opciones, se han contestado requerimientos, mantenido reuniones a un nivel que solo se consigue con una llamada de alguien, es decir, citas que no te van a dar jamás como ciudadano de a pie.

Transcurrido todo este tiempo, y después de recibir la negativa a la actuación y cierre del expediente por parte del Area de Urbanismo de Madrid, el cliente tras una reunión fue aconsejado a presentar de nuevo y de 0 la actuación, eso implicaba redactar un proyecto totalmente nuevo.



Ni decir tiene que pasado un año del encargo, los honorarios ya son ridículos, a pesar de estar completamente justificados. Pero claro, el cliente es de los que piensa que porque te paga es dueño y señor de tu persona, y cito textualmente: "pues si te pago, tendrás que hacerlo", luego volveré a esta afirmación.

Llegado este punto me planté, e hice una llamada que pocas veces he tenido que hacer, aunque no las suficientes... para transmitirle al cliente mi intención de no seguir con nuestro acuerdo.

Ahora sí, la importancia del calendario.

Tengo la costumbre (o manía) de apuntar cada paso que doy con un expediente o cliente, así como las reuniones, entregas que realiza, aportes documentales, requerimientos y contestaciones a estos...TODO!!! y este hecho me permite poder justificar todas mis acciones y lo que es más importante, no bajar la cabeza y tener que aceptar que me digan que he dejado de hacer algo cuando no es así.

El caso es que había acordado con el cliente escribirle un correo al día siguiente haciéndole partícipe de mi decisión final, ya que cuando lo hablamos por teléfono primero me dijo que perfecto pero terminó pidiendo que me lo pensara, no en vano, para eso me pagaba...

El cuerpo del correo era una lista de fechas de reuniones, entregas, consultas... algo así como:

"Voy a enumerar haciendo uso del calendar y mis notas de los hitos de este expediente:

- lo primero que realizamos fue la consulta urbanística que dieron favorable, se hicieron consultas en la Junta de XXX, visitando al técnico los días: 19-09-2013; 15-03-2014; 12-04-2014.

- el día 9 de junio de 2014 nos reunimos con XXX en XXX para que nos indicara como enfocar el expediente.

- el 12 de julio de 2014 se presentó el expediente en registro de XXX, y si no recuerdo mal le entregué a XXX, en mano, un avance una semana antes.

- recibimos requerimiento el día 20-07-14 y quedó contestado y registrado el día 02-08-14.

- recibimos nuevo requerimiento, esta vez de la XXX, el día 15-10-14 y quedó contestado el día 22-02-15, este fue el del acuerdo de la XXX.

- el día 06-04-15 recibimos la finalización del expediente de XXX, y como he mencionado antes, contestamos a ésta aunque ya estaba finalizado, y la contestación a esto fue que debíamos iniciar expediente de nuevo.

- Antes de esa contestación hubo una nueva visita a XXX".

La respuesta vino a ser algo así:

"Buenos días, quizás os haya faltado indicar que, obviamente, por ese trabajo cobráis", y alguna cosa más.

El caso es que llegado este punto no merece la pena discutir y enzarzarse en una cadena de correos que seguro que acaba mal y con amenazas.

Creo no, afirmo, que tengo la conciencia muy tranquila, he completado mi trabajo hasta el punto donde ha sido posible, ya que desde el principio dejé claro que el éxito y el OK a la actuación no estaba 100% garantizado, ¿recordáis que os dije que era un disparate?.

A la hora de establecer la forma de pago los honorarios los fracciono, de esta forma voy cobrando a hitos conseguidos. En este caso los dos últimos hitos eran la consecución de la licencia y la finalización de la obra. Pero como se ha denegado antes de llegar a ese punto es evidente que no los he cobrado. En muchas de este tipo de actuaciones suelo cobrar a éxito, si se logra cobro todo, sino hasta donde llegue.

Lo que no se puede pretender es que realice dos proyectos por el precio de uno, ¿no creéis?.


Ricky.


2 comentarios:

  1. Si, tienes razón, aunque para la siguiente habrá que añadirlo en el contrato. Suerte!

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    Respuestas
    1. Hola, a qué te refieres con añadir? En contratos de este tipo suelo dejar claro que es a éxito como he mencionado, hasta donde se llega es hasta donde cobro. Supongo que te refieres a cobrar 1 y hacer 2, supongo que es obvio pero quizá tienes razón. Un saludo.

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