lunes, 2 de noviembre de 2015

Cada vez más lejos de la arquitectura...

El camino del hombre recto.
Esta es una reflexión que me ronda desde hace tiempo la cabeza. Cuando empecé a pensar en esta entrada quería contar la evolución de mi carrera profesional, pero al final el nuevo rumbo que va tomando, me lleva a pensar que quizá mi carrera como arquitecto no ha tomado un nuevo rumbo, si no que se desvanece o se convierte en otra cosa.

Voy a tratar de hacer una mezcla de ambas en la narración.

He de hacer un inciso y decir que acabé la carrera sin saber "lo que quería ser de mayor", y a día de hoy tengo una idea pero tampoco lo tengo claro del todo aun...

Evidentemente cuando estás inmerso en la carrera piensas que vas a terminar y a dedicarte a ser arquitecto (si me permitís la expresión), eso es lo que te venden, pero claro, depende en la época en la que acabaras. Yo que terminé al final de las vacas gordas, probé las mieles de la profesión, trabajo a espuertas, pero pronto se terminaron. Entonces comenzó el periplo de la búsqueda del trabajo clásico de estudio al que estaba acostumbrado, y dio sus frutos, pero como he dicho la bonanza se había terminado.


De entre todos los sitios en los que colaboré...

Pasé por un estudio de paisajismo, y aunque poca, se hacía arquitectura pura y dura, aunque la mayoría del trabajo no lo era. Esto no quita que aprendí mucho, sobre todo de temas de trazado urbano, de como enfrentarse a la verdadera construcción de ciudad.

No hablo de sentarse delante de un terreno y decidir donde irán los bloques de manzana cerrada, donde los chalecitos (infumables) o los equipamientos, eso te lo enseñan en urbanismo en la carrera, no, si no de como poner las calles, como adoquinar, como asfaltar, como replantear las calles, etc... Lo peor de este trabajo es que me pasaba el día poniendo guardarrailes (asesinos) en planos.

He contado esa etapa de trabajo porque me llevó a hacerme la siguiente pregunta:


¿Pero, qué es ser arquitecto?

Estrictamente deberíamos decir que es aquel que dedica a proyectar vivienda y otros edificios, pero actualmente no es tanta la necesidad de nueva edificación, y salvo las "estrellitas" de turno, el resto de los arquitectos nos vemos abocados a dedicarnos a otros ámbitos que también pueden englobarse dentro de nuestra profesión pero que antes los realizaban otros técnicos.

Se me ocurrió hace tiempo pensar que en vez de un estudio de arquitectura, lo que ahora tenía era una oficina técnica. Esto es debido a que en los últimos años mi dedicación es casi exclusiva al tema de las licencias de obras, actividad, funcionamiento... y este es el campo que yo considero que es más técnico.

Por mi conocimiento, antes este campo estaba reservado más a los ingenieros, sobre todo industriales, y a los arquitectos técnicos. Pero debido al descenso de la demanda de nuestros servicios nos hemos ido metiendo en ese mundo. No lo considero intrusismo como me han llegado a decir en algunas conversaciones, ya que nuestro títulos nos habilita para poder realizar esos trabajos.


Entones, ¿ya no soy arquitecto?

Si ya no me dedico a la edificación, sino a temas técnicos y burocráticos, ¿he dejado de ser arquitecto?.

Pues creo que no.

Todos los conocimientos que he adquirido son continuamente aplicables a los trabajos que realizo. Cierto es que en la mayoría de las actuaciones no es necesaria la firma de un arquitecto, en el último año creo que ha firmado 3 obras de LOE que requieran habilitación, pero he adquirido muchos conocimientos en cuanto a normativas que considero más importantes que el hecho de sentarme a dibujar espacios en una hoja en blanco.

Al final me quedo con que me estoy especializando en algo muy concreto, y reconozco que es un mundo bastante complejo el de las licencias, lo que más mola es sacar de quicio a los técnicos buscando argucias para saltarse la normativa, ojo, que no estoy diciendo no cumplirla, solo interpretarla como me conviene.


Nuevos proyectos, me sigo alejando...

¿Y ahora qué?
A los que leáis de vez en cuando alguna entrada o por lo menos el título, sabréis que estoy probando suerte en el mundo de los negocios.

Estoy aprendiendo muchas cosas del mundo de la empresa que hasta entonces me sonaban a chino y veía del todo inalcanzables, pero estar metido en el mundo te hace empaparte y abrir los oídos hacia temáticas que antes no causaban más interés que un titular en un periódico.

Este mundo nada tiene que ver con la arquitectura. Cierto es que el tema de dedicarme a las licencias es lo que me ha llevado hasta él, a tratar con clientes que se dedican a los mismo, a empaparme de conocimientos y ser capaz de analizar las posibilidades de dar el paso, pero al final no deja de ser un salto al vacío.

Hay semanas en las que soy arquitecto (o técnico de licencias) de lunes a jueves y los viernes me dedico al tema empresa: a arreglar cosas, buscar nuevos caminos, solucionar cuestiones del día a día, esto último es de lo más entretenido.

Lo que si debo reconocer es que incluso alejándome de mi profesión completamente y no volviendo a poner un ladrillo en mi vida, he de agradecer todo el bagaje cultural que se adquiere estudiando arquitectura.


Conclusión.

Ordenar mi cabeza y contar todo esto me ha llevado a un pensamiento, que quizá se convertirá en una futura entrada:

Yo no quiero jubilarme, quiero retirarme.

PD: Me estoy leyendo un libro del que pretendo hablaros cuando lo termine y madure.

Ricky.


6 comentarios:

  1. Siempre has sido el mejor con la normativa en la mano. Mucho ánimo y mucha suerte con tu nuevo negocio!

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  2. Totalmente identificado. Estoy en las mismas que tu, que si licencia por aqui, un certificado por alli, etc. Aparte de eso tengo un bar a medias con mi novia, evidentemente yo llevo todo el tema y la burocracia con el Ayuntamiento y Urbanismo, que parece que no; pero para un bareto es bastante, y aqui sigo. Me planteo lo mismo, ¿soy arquitecto?, ¿me he alejado?, algunas veces estoy bien y otras un poco melancólico, sigo sin saber exactamente que quiero y en esas estamos, viendo como va tomando rumbo mi vida e intentando no pararme. Supongo que con el tiempo y si sigo asi de atento, aprecera algo o me acercare a algo que realmente me llene; porque estoy medio vacio.

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    1. Tienes toda la razón, a veces si no tenemos un camino claro por las razones que sean, solo podemos sembrar un camino (o dos...) y ver por donde sale el sol. Gracias por comentar y ánimo!!!

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  3. Me gustaría contactar contigo, pero no encuentro el contacto. Un saludo

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    1. Hola Mar, Puede contactar con nosotros a través de hagoloquehago@gmail.com

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