martes, 10 de noviembre de 2015

Esas llamadas (de desconfianza) que me encanta recibir de los clientes.

Zas, en toda la boca!!!

Normativas y más normativas...
Y es que no se me ocurre mejor manera de definir lo que os voy a contar en esta entrada. Os pongo en antecedentes.

Se trata de una licencia que estamos haciendo para un comercio de alimentación. Comprenderéis que no quiera dar demasiados datos. Se ubica en un barrio complicado porque está afectado de una Zona de Protección Acústica Especial, una ZAP, ya son bastantes pistas.

Se trata de normativas muy específicas para las actividades de la Ley de Espectáculos y Actividades Recreativas (LEPAR), y son muy restrictivas. Esta en concreto hace hincapié en dos elementos que la actividad debe poseer, un vestíbulo acústico y plazas de aparcamiento.

El tema de las plazas de aparcamiento no era problema ya que junto con el alquiler del local les correspondían plazas de aparcamiento para cubrir las necesidades de la normativa. El problema viene por el tema del vestíbulo, que sumado a que el local debe ser accesible, supone una pérdida considerable de m2 de superficie de venta en favor de un elemento constructivo que no proporciona ningún beneficio a la actividad.


lunes, 2 de noviembre de 2015

Cada vez más lejos de la arquitectura...

El camino del hombre recto.
Esta es una reflexión que me ronda desde hace tiempo la cabeza. Cuando empecé a pensar en esta entrada quería contar la evolución de mi carrera profesional, pero al final el nuevo rumbo que va tomando, me lleva a pensar que quizá mi carrera como arquitecto no ha tomado un nuevo rumbo, si no que se desvanece o se convierte en otra cosa.

Voy a tratar de hacer una mezcla de ambas en la narración.

He de hacer un inciso y decir que acabé la carrera sin saber "lo que quería ser de mayor", y a día de hoy tengo una idea pero tampoco lo tengo claro del todo aun...

Evidentemente cuando estás inmerso en la carrera piensas que vas a terminar y a dedicarte a ser arquitecto (si me permitís la expresión), eso es lo que te venden, pero claro, depende en la época en la que acabaras. Yo que terminé al final de las vacas gordas, probé las mieles de la profesión, trabajo a espuertas, pero pronto se terminaron. Entonces comenzó el periplo de la búsqueda del trabajo clásico de estudio al que estaba acostumbrado, y dio sus frutos, pero como he dicho la bonanza se había terminado.


Seguro que también te interesa

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...